hola, soy Fernando

PuntosDeLuz

El último libro que he leído “Morir para ser yo” de Anita Moorjani me da pie al “Yo soy…”.

Morir para ser yo” es una autobiografía genial de Anita, cuenta como su vida la lleva a un cáncer que la conduce hasta el borde de la muerte; y estando en estado de coma, tiene una experiencia de amor incondicional que la libera de todas sus creencias erróneas, retornando del coma sabiendo de su magnificencia y cambiando radicalmente… solo dándose cuenta de que es amor y siempre lo ha sido.

Mi historia renace, no en una situación tan extrema sino en una situación muy habitual pero difícil para muchas personas, al enfrentarme a la ruptura de mi matrimonio.  Un matrimonio que ves que está llegando a su fin, pero que no quieres asumirlo, no lo quieres creer.

En ese momento el “Yo” se desvanece, se resquebraja, la autoestima se ve dañada. Tras un par de años de convencimiento, mucha meditación y preparación emocional, la vida en pareja llega a su fin. Y llega a su fin, desde el amor, sin odio y rencor. No sin sufrimiento, pero siendo emocionalmente más fuerte. Divorcio ejemplar, de mutuo acuerdo.

Con una hija de 15 años, que tampoco está preparada para lo que llega, es momento de empezar nueva vida, con nuevas responsabilidades, nueva situación económica, nuevos objetivos personales, nuevos valores… Junto a los miedos a los cambios, el miedo a la soledad… ¡Miedos!

En ese momento “Yo soy”… Un mar de dudas.

Sé lo que no quiero ser… no quiero volver a repetir errores, no quiero hacerme daño de nuevo, no quiero relaciones engañosas, no quiero seguir siendo ese “Yo”.

Empiezo a creer en el “Yo” que sí que quiero ser… quiero ser consciente de mi realidad y no vivir con los ojos tapados, crear mi realidad desde el presente, sin ataduras del pasado y sin falsas ilusiones, quiero ser feliz en mi plenitud… quiero encontrar mi propósito en la vida.

Como seres energéticos que somos, empiezo a vibrar en frecuencias que me resuenan positivamente, visualizando muy claramente lo que sí quiero ser y las creencias que quiero eliminar, observándome e identificando los bloqueos que sanar. ¡Que poco nos gusta observarnos a nosotros mismos! Y empieza un trabajo de amor incondicional a uno mismo, un trabajo de reconocimiento personal, de ser consciente y responsable 100% de tus actos.

Y empiezo a fluir en esa vibración que resuena en mi interior, apareciendo las circunstancias y las personas que mi esencia reclama con tanta fuerza.

En ese camino, aparece en mi vida Eva y no me extraña encontrar en ella las vibraciones que yo emano, resuena en mi interior, la estaba esperando, no sé lo que durará, despierta en mí sentimientos y emociones que no recordaba que existieran y me dejo fluir, sin condicionamientos, sin obligaciones, solo reconocimiento del ser de luz.

Ya han pasado casi 2 años llenos de Amor, en todos los sentidos. Sara me dijo el otro día “Papá, ¿por qué pones tanto amor en todo lo que haces?”… ¡Que día más maravilloso!

Y sigo en ese camino de fluir por el río de la vida, en un proceso de evolución, de crecimiento personal, de superación.

Yo soy… Fernando

Yo Soy... Fernando

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